
"Las empleadas sí tienen derecho a bañarse, desde luego. Pero no en horario de trabajo. ¿Qué tiene eso de anormal? Eso pasa en todo el mundo ¿Acaso usted sale en horario de oficina y se va a la playa? No verdad. Pues es lo mismo. Ellas sí se úsan el mar, cuando corresponde".
"¿Y a qué hora es eso?"
"¡Depende del trabajo que estén haciendo pues!"
El reportero suspiró y prefirió seguir mostrando imágenes de la exitosa marcha en Asia y abandonar a esta dama tan segura de su razón y de no ser racista. Pero queda claro que no van a bastar empleadas audaces para erradicar la discriminación. No se puede cambiar la mentalidad de todo el mundo y no se puede esperar a que esto suceda para garantizar los derechos de la población.
Hay una norma, pues aplicarla. Y seguir apoyando iniciativas como la de hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario