- Circulen.
- Está prohibida cualquier concentración en esta zona.
- Ya, avancen.
Para demostraciones de lo obvio, estuvo bueno. A los marchantes de Afavit clamando por pena de muerte sí se les permitió su marcha de miles y su presencia fue celebrada y cubierta por la prensa. A los que pedían lo contrario, se los botó a empellones.
La próxima vez que quiera reclamar algo en la Plaza de Armas, asegurese de clamar por sangre. O de pedir algo que le guste al Presidente. Las prohibiciones son para los otros.
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